Algunas anotaciones en el camino...

"La paz comienza con una sonrisa"

Teresa de Calcuta





Pueblo mío

Abril 2009

Pronto estaremos en Semana Santa; para algunos es tiempo de religiosidad, de reflexión; para otros, es tiempo de relax y vacaciones, y para otros, quizás sea la “menos santa” de todas las semanas del año.

Pero independiente de lo que pensemos hacer en estos días, creo que sería una buena oportunidad para preguntarnos qué pasaría si Dios decidiera venir de nuevo a la tierra con su naturaleza humana, digamos que de visita.

Al menos los cristianos ya creemos que Dios se encarnó una vez en la persona de Cristo, y que a través de él nos mostró cual es su verdadero espíritu. Pero ¿Será posible que Dios esté dispuesto a dejar otra vez su santo cielo para estar de nuevo físicamente entre nosotros? ¿Con qué espíritu volvería?

Sin dudas que su espíritu debería ser el mismo. Ya sabemos algo sobre la santidad de su espíritu, ese mismo espíritu del que nos habló Cristo, que él personalmente nos mostró con sus palabras y con su ejemplo. Un espíritu fundamentalmente humilde, de caridad, de reconciliación, de compasión, de perdón.

Ese mismo espíritu lo conseguimos también en muchas personas que se cruzan diariamente en nuestro camino; como aquellas que con humildad nos invitan a instaurar libremente la paz y la justicia, animados e inspirados en la bondad y el amor fraterno, y lo hacen no solo con sus palabras sino también con su ejemplo.

Ése, con seguridad es el mismo espíritu de Dios, su espíritu de santidad, el espíritu santo, su espíritu de amor, pleno de generosidad paternal. Y probablemente sea el mismo espíritu que comparte con todas aquellas personas, quienes de alguna manera proyectan y reflejan con humildad una inmensa paz y bondad, sin importar a que raza, tradición, culto o rito se pertenezca.

Los seres humanos, al igual que Dios, podemos tener y mostrar en diversas formas nuestro espíritu, pero uno solo es el espíritu de la santidad, uno solo es el espíritu santo.

No es difícil, entonces, saber quiénes están con Dios en la tierra, con su mismo espíritu, y quiénes por el contrario, no lo están; no parece muy difícil saber quiénes están con Dios y quiénes no: las personas que tienen ese espíritu de bondad y amor fraterno y que proyectan y transmiten con humildad y alegría una inmensa paz interna; esas personas, lo más seguro es que están con Dios y conviven – comulgan - con su mismo espíritu de santidad. Son y tienen un mismo espíritu.

Por el contrario, quienes de manera agresiva irradian la violencia, impulsando con soberbia el odio y la división entre los seres humanos, la misma división que seguramente empapa sus propios espíritus, dobles y farsantes; esos que ofenden y provocan de manera constante a los demás; a esos - no es difícil adivinarlo – y aunque pretendan llamarse cristianos, con crucifijo en mano, en realidad no viven ni conviven con el espíritu de Dios. Aunque lo pretendan y se hagan llamar así, no son cristianos, ni poseen ni proyectan el espíritu de Cristo, que es el mismo espíritu de Dios, que es el espíritu de la verdadera santidad, que es el espíritu del amor paternal, fraternal y filial en uno solo.

Lo preocupante en realidad es que,cuando nos cruzamos diariamente con personas que llevan dentro de sí el espíritu de Dios, y las condenamos y despreciamos porque no tienen nuestras mismas creencias o culto, o porque no pertenecen a nuestra secta o clase social, o grupo étnico, o porque son ricos, o porque son pobres; en la medida en que los rechazamos y los condenamos, en esa misma medida también estamos condenando todos los días al mismo Dios, a su espíritu, que está presente en ellos.

Sabemos que Dios, a través de estas personas, promueve la justicia y la paz de modo que reinen en la Tierra, pero no por imposición de nadie, sino por el convencimiento y la libre voluntad de cada quien, de cada uno de los seres humanos; tal como él mismo nos lo enseñó en la persona de Cristo. Ese fue el mensaje de Dios personificado en Cristo; el mensaje que nos dejó cuando se le ocurrió venir por estos lares en forma humana, la vez pasada…

Si Dios viene nuevamente, probablemente se acerque a unos sencillos y casi analfabetas pescadores en alguna playa cercana, para hacer de ellos los nuevos apóstoles; o invitará al sencillo y rechazado empleado público encargado de cobrar impuestos; o quizás se acercará a la mujer adúltera arrepentida para perdonarla, y a los muchos enfermos de sida, los leprosos de nuestros días, así como también le tenderá amistosamente sus manos a todos los execrados socialmente, a los miserables, a los pecadores que sufren, se mezclará con ellos y estará dispuesto como siempre, con la mayor solidaridad, a redimirlos, curarlos y perdonarlos. Pero en un ámbito de paz y amor, no de odio ni de violencia.

Y quien sabe cuántas cosas más tendría que repetir con base a ese mismo ardor y espíritu santo: el espíritu del amor, del perdón, que también sin dudas es el espíritu de la verdadera justicia.

Si regresara otra vez y se hiciera acompañar de ese grupo de humildes pescadores y de la prostituta arrepentida, diciendo que ellos son los "mensajeros" de Dios ¿Qué haremos nosotros?

Frente a ese grupo de “marginales” ¿Cómo actuarán las autoridades religiosas? ¿Los invitarán a que ocupen algún trono dorado de terciopelo y satén, para que sean adorados desde algún palacete en Roma?... ¿Y qué harán esas sectas religiosas, tan apegadas ellas a los ritos y buenas costumbres, y asociadas siempre con el buen dinero, pero que rechazan y detestan a cualquiera que no sea como ellos? ¿Y cómo actuarían esos santos hombres y mujeres que de punta en blanco no dejan nunca de asistir a la misa los domingos, pero apenas salen del templo miran con soberbia y desprecio a los que no son de su mismo nivel económico y social?

¿Y qué decir de aquellos poderosos, que aprovechándose de su poder político y económico quieren controlar el mundo, sembrando violencia, injusticias, odio y división entre la gente? ¿Cómo lo recibirían? ¿Con espléndidos banquetes y marchas militares?

Es época de reflexionar, más temprano que tarde se presentará de nuevo entre nosotros. ¿Y qué vamos a hacer? ¿Lo montaremos en una tarima para llevarlo en procesión y recibirlo con palmas en las manos?... Ya sabemos lo que seguramente le ocurrirá en los días siguientes.

Y seguro que también se convocará a un sínodo para tratar la cuestión, y sin saber lo que estamos haciendo lo condenaremos a muerte nuevamente por pretender ir contra el status quo, contra el orden establecido humanamente… ¡que lo crucifiquen! Y entonces, tendremos que afrontar esa misma mirada atropellada por el tormento, y en su angustiosa aflicción nos preguntará: “Pueblo mío, ¿Por qué me has abandonado?... ¿Popule meus quid feci tibi? … Respóndeme”


Gustavo Pérez Ortega




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Hijo de la Luz

Hace más de dos mil años nació en un lejano pueblito de Palestina un hombre que habría de cambiar el curso de la humanidad.

En solo tres años que duró su vida pública, sin llegar a ser gobernante, ni político, ni sacerdote, ni siquiera un hombre ilustre para su época, logró hacer mucho más que todos ellos juntos.

Pudiendo haber sido el hijo del César Augusto, el hombre más poderoso, rico e influyente sobre la tierra, en el inmenso imperio romano, optó, no obstante, por ser el hijo de un humilde y desconocido carpintero.

Pudiendo asumir la más alta investidura de su propia Iglesia, aquí en la tierra, por el contrario, fue injuriado, perseguido, juzgado y crucificado por esas mismas autoridades.

Un día, este joven de treinta años salió de Nazareth hacia el río Jordán para ser bautizado por su primo Juan. De allí regresaría de nuevo a Galilea, al pueblo de Carfanaún donde iniciaría su predicación. Sus discípulos fueron pescadores o cobradores de impuestos. Gente sencilla, humilde, sin mayor formación, y muy lejana de los palacios y de la alta dirigencia política o religiosa.

A su paso curaba a todos los enfermos y enseñaba cual era el verdadero camino para llegar a Dios y a la vida eterna. Hablaba de la bondad, del perdón, del amor, de la fraternidad. Pero se le acusó de borracho y comilón. De codearse con gentuza insignificante y pecadora. De blasfemo: de hacerse llamar Hijo de Dios.

Sin embargo, por su cuerpo corría la sangre de David, Jacob, Isaac y Abraham. La misma sangre que derramaría para que pudiésemos entender cual era el camino a seguir en esta tierra donde el juego de los humanos por el poder y la riqueza se conjuga con la maldad, la injusticia, el engaño y la hipocresía.

Hoy sabemos que ese joven “rebelde” de Galilea, que se enfrentó a su propia Iglesia, al Sumo Pontífice, al Consejo y a los Doctores de la Ley, a los santos fariseos y saduceos, no solo representó con sus acciones y palabras el verdadero espíritu de Dios, sino que de hecho, fue el mismo Dios que se hizo hombre y que aun después de muerto permanece vivo, muy cerca de nosotros.

Ese hombre llamado Jesús, nunca se ha alejado de nosotros. Celebremos, entonces, la Navidad con la misma alegría que Él nos mostró en las bodas de Caná, rodeados de familiares y amigos.



LOS VALORES DEL CRISTIANISMO - INTRODUCCION











LOS VALORES DEL CRISTIANISMO: UNA OPCION DE VIDA FUNDAMENTAL

"Sabemos que todo lo escrito en tiempos pasados se escribió para nuestra instrucción, a fin de que mantengamos firme la esperanza, mediante la constancia y el consuelo que infunden las Escrituras" Romanos 15,4-6

La opción de vida que ofrece el cristianismo, se fundamenta en un conjunto de valores aportados por Cristo a la humanidad. Parte de la base, de que Dios se ha comunicado con el hombre a lo largo de la historia a través de distintas personas, quienes a su vez, se han encargado de transmitir el mensaje de Dios al resto de los hombres. Del pueblo judío, pueblo especialmente amado por Dios, surge la persona de Cristo, quien con sus enseñanzas logra transformar radicalmente la civilización occidental.

Cristo habla con autoridad, con absoluta seguridad y con el ejemplo, sobre la vida después de la muerte. Resucita a varias personas, y el mismo, después de muerto, vuelve a la vida terrenal y se comunica con sus discípulos. No solamente ofrece la certeza de otra vida después de la muerte, sino que la ofrece como vida eterna, inacabable, para quien la quiera.

El señala un camino para llegar a ese destino. Enseña lo que el hombre debe "ser" y tiene que "hacer" para lograrlo. Muestra cuales son los "principios" y los "valores" que rigen el comportamiento y la actitud del hombre ante la vida; cual debe ser su conducta para estar en sintonía con el proyecto de vida eterna que ha manifestado Dios.

Habla del amor de Dios, como Padre; de la reconciliación y el perdón, del arrepentimiento; de una nueva alianza; de una vida perdurable.

Cristo se presenta como “Hijo de Dios”, como el Mesías tan anunciado por los profetas, y esperado por el pueblo judío. Fueron pocos, sin embargo, quienes le creyeron realmente en su época y el mismo pueblo judío, guiado y alentado por sus sacerdotes, lo condena a muerte, por sacrílego.

Que se sepa, no nació, ni vivió en palacios. No fue hijo de reyes. No conoció las riquezas materiales, ni recibió educación especial. No obtuvo el título de sacerdote, ni de maestro, ni filósofo, ni de doctor en leyes. No fue príncipe, ni gobernante.

Por el contrario, nació arrimado en un pesebre en Belén; su entrada “triunfal” a Jerusalén fue a lomos de un pequeño asno, prestado. Su “coronación” como rey, se hizo en medio de las más grotescas burlas y ofensas. Su muerte, crucificado junto a dos ladrones.

Sufrió en persona los mayores desprecios y la humillación.

En Roma, capital del mundo para aquel entonces y centro de la cultura occidental, no se enterarían de su existencia sino muchos años después de su muerte.

¿Cómo se puede explicar que su enseñanza haya cobrado tanta fuerza e importancia a lo largo del tiempo, hasta llegar inclusive a dividir la historia occidental en “antes y después" de Cristo?

¿Por qué?


LOS VALORES DEL CRISTIANISMO

1. SE HUMILDE: Revístete de humildad ante Dios y las otras personas
2. LA PALABRA DE DIOS: Aprende, sigue y difunde la Palabra de Dios
3. EL ESPÍRITU DE DIOS: Dios es amor
4. EL REINO DE DIOS: Busca a Dios y su Reino de paz
5. LA JUSTICIA DE DIOS: Confía en la Sabiduría de Dios
6. ALÉJATE DE LA MALDAD: Aléjate del mal y la mentira, estén donde estén
7. TU VIDA AL SERVICIO DE DIOS: Dedícale tu vida a Dios y a la salvación de la humanidad



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I.- REVÍSTETE DE HUMILDAD ANTE DIOS Y LAS OTRAS PERSONAS

"Dios da la gracia a los humildes" Santiago 4,6

"Conozcan al Señor según la verdad y búsquenlo con sencillez de corazón" Sabiduría 1,1

"Que el hombre sediento se acerque, y quien lo desee reciba gratuitamente el agua de la vida," Apocalipsis 22,17

Desde la época de los grandes Profetas, Dios le reclama al pueblo su alejamiento. "Este pueblo se acerca a mi tan solo con palabras y me honra solo con los labios, pero su corazón sigue lejos de mi. Su religión no es mas que costumbre y lección aprendida."(Is 29,13) "Cuando vienen a presentarse delante de mi: ¿Quién se los ha pedido? ¿Por qué vienen a pisotear mi templo? ¡Déjense de traerme ofrendas inútiles, el incienso me causa horror! ¡Lunas nuevas, sábados, reuniones…! ¡Ya no soporto mas sacrificios ni fiestas!" (Is 1,13) "Odio con todo el alma sus lunas nuevas y sus solemnidades, Se me han vuelto un peso; y estoy cansado de tolerarlas" (ls 1,14) "El culto que me rinden no sirve de nada, y sus enseñanzas no son mas que mandatos de hombres" (Mt 15,9)

Dios se ha quejado igualmente de la dirigencia:"!Pueblo mío!, sus opresores lo mandan y sus prestamistas lo dominan; !Pueblo mío!, tus dirigentes te hacen equivocarte y echan a perder el camino que sigues" (Is 3,11) "Se han desviado de mi camino, con su enseñanza han hecho caer a muchos" (Mal 2,8) "Los guías de este pueblo lo han extraviado y sus dirigidos se han perdido" (Is 9,16) "Pobres de aquellos que dictan leyes injustas y con sus decretos organizan la opresión, que despojan de sus derechos a los pobres de mi país e impiden que se les haga justicia" (Is 10,1) "!Ay de ustedes que transforman las leyes en algo tan amargo como el ajenjo y tiran por el suelo la justicia! Ustedes odian al que defiende lo justo en el tribunal y aborrecen al que dice la verdad." (Am 5,10) ¡Ay de los que se creen sabios y se consideran inteligentes! (Is 5,21) ¡Y de los que perdonan al culpable por dinero, y privan al justo de sus derechos! (ls 5,23)

Dios llama directamente a su pueblo y les dice:" Vengan, pues, para que arreglemos cuentas. Aunque sus pecados sean colorados, quedarán blancos como la nieve; Aunque sean rojos como la púrpura, se volverán como la lana," (Is 1,18) "Purifíquense; alejen de mis ojos sus malas acciones, Dejen de hacer el mal,"(Is 1,16) "Aprendan a hacer el bien y busquen lo que es justo"(Is 1,17)

Dios llama al hombre humilde; "Yo vivo en lo alto y me quedo en mi santidad. Pero también estoy con el hombre arrepentido y humillado. Para reanimar el espíritu de los humildes y alentar los corazones arrepentidos." (ls 57,15) "Ya se te ha dicho, hombre, lo que es bueno y lo que el Señor te exige; tan solo que practiques la justicia, que sepas amar y te portes humildemente con tu Dios" (Miq 6,8) "Dios ama a su pueblo, y viste de su gloria a los humildes" (Sal 149,4) "Si uno reza, y el otro maldice, ¿A quién escuchará el Señor?"(Sir 34,24)

Pero los hombres se quejan: "Por qué ayunamos y Tú no lo ves. ¿Nos humillamos y Tú no lo tomas en cuenta?" Y Dios los corrige;" No es así como debe ser el ayuno que me gusta o el día en que el hombre se humilla. ¿Acaso se trata de doblar la cabeza como junco? ¿O de acostarse sobre sacos y cenizas? ¿A eso llamas ayuno, y día agradable a Dios? (1s 58,5) " ¿No saben cual es el ayuno que me agrada? ¡Romper las cadenas injustas, desatar las amarras del yugo, dejar libres a los oprimidos, y romper toda clase de yugo! ... "Compartirás tu pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarán a tu casa, vestirás al que veas desnudo y no volverás la espalda a tu hermano" (Is 58,6-7) Entonces, si llamas a Dios, responderá. Cuando lo llames, Él dirá: aquí estoy" (ls 58,9)

Dios insiste en que el hombre debe apartarse de la soberbia y la arrogancia. A través del apóstol Pedro, nos recuerda: “Revístanse mutuamente de humildad porque Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes” (I Pedro 5,5) Pablo nos dice:"No busquen las grandezas, sino que vayan a lo humilde. No se tomen por unos sabios. No devuelvan a nadie mal por mal; procuren ganarse el aprecio de todos los hombres." (Rom 12,16) El mismo profeta Isaías alertó sobre lo que sucedería el día que Dios apareciera:" El hombre bajará sus ojos orgullosos y su soberbia se irá al suelo. Ese día Dios humillará a todo el que se crea o que se eleve o que presume ser más que los otros. El orgullo del hombre será doblegado, y la soberbia humana, humillada” (Is 2,9-16)


Dios nos deja este mensaje: "Soberbia, arrogancia, mal proceder y boca mentirosa, todo esto lo aborrezco yo. Mío es el consejo, y mía la cordura, mía es la prudencia y mía la fortaleza" (Prov. 8,13) "Quiero a los que me quieren y me dejaré encontrar por los que me buscan." (Prov. 8,17) "Los soberbios nunca tendrán mi favor" (Hb 2,4)

A través de profeta Ezequiel nos dice:" Si el pecador se aparta de la maldad en que vivía y obra rectamente, el mismo se salva." (Ez 18, 27) "¿Acaso quiero que el pecador muera, y no más bien que tome otro camino y viva?" (Ez 18,23) "Dios ha puesto ante ti el agua y el fuego, lleva tu mano a lo que quieras. Ante el hombre está la vida y la muerte: lo que prefiera cada cual le será dado."(Escl 15,16-17) "A nadie ha mandado a ser incrédulo y a nadie ha autorizado para pecar." (Sir 15,20) "Dios hizo al hombre sencillo y es el hombre el que se busca tantos problemas" (Ec 7, 29)
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II.- APRENDE, SIGUE Y DIFUNDE LA PALABRA DE DIOS

"Tu palabra es la Verdad" Juan 17,17
"Tú tienes palabras de vida eterna" Juan 6, 68


"El decidió darnos vida y hacernos hijos suyos, por la Palabra de la Verdad" (Stgo 1,18) "Porque una vez recibida la palabra de Dios que de palabra os predicamos, la abrazasteis, no como palabra, sino como lo que es en verdad: la Palabra de Dios" (Tes 2, 13 )

"Las palabras que os he dicho son espíritu y por eso dan vida. El espíritu es el que vivifica" (Jn 6,63) "El hombre no vive solamente del pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mt4, 4)

"El que es de Dios, escucha las palabras de Dios" (Jn 8,47)

"El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida” (Jn 5, 24)

"Al hacerse discípulos de la Verdad, ustedes han logrado la purificación interior de la que resulta el sincero amor entre hermanos. Ámense entonces unos a otros de todo corazón, ya que nacieron a otra vida que no viene de hombres mortales: ustedes ahora viven por la Palabra eterna del Dios que vive y permanece. La Palabra del Señor permanece eternamente."(l P 1,22-25)

"Si alguien me ama, guardará mis palabras" (Jn 14,23) "El que no me ama no guarda mis palabras, pero mi palabra no es mía, sino del Padre que me envía" (Jn 14,24) "Ustedes serán mis verdaderos discípulos si guardan siempre mi palabra; entonces conocerán la Verdad y la Verdad los hará libres" (Jn 8,31-32) "El que guarda mi Palabra no morirá para siempre" (Jn 8,51) " ¿Por qué me llaman Señor, Señor, y no hacen lo que yo digo?” (Luc 6,46) "Mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra" (Luc 8,21) "Felices, pues, los que escuchan la Palabra de Dios y la practican" (Luc 11,28)

"El que escucha la Palabra y no la practica, es como un hombre que se mira en el espejo y que apenas deja de mirarse, se olvida de como era" (Stgo 1,23)

"El que escucha mis palabras y las practica es como un hombre inteligente que edificó su casa sobre la roca. Cayó la lluvia a torrentes, sopló el viento huracanado, pero la casa no se derrumbó, porque tenia los cimientos sobre la roca" (Mt 7,24-25)

"En cambio, el que oye estas palabras sin ponerlas en práctica, es como el que no piensa, y construye su casa sobre la arena. Cayó la lluvia a torrentes, soplaron los vientos contra la casa, y ésta se derrumbó con gran estrépito” (Mt 7, 26-27)

"Cuando uno oye la Palabra del Reino, pero no la escucha con atención, viene el Malo y le arranca lo que encuentra sembrado en el corazón" (Mt 13,19) "La persona oye la Palabra, pero las preocupaciones materiales y la ceguera propia de la riqueza ahogan la Palabra y no puede producir fruto" (Mt 13,22)

"Lo sembrado en tierra buena es el hombre que oye la Palabra, la medita y produce fruto" (Mt 13, 23)

"Con esto Señor, tus hijos tan amados aprendieron que no son los frutos del suelo los que alimentan al hombre, sino que es tu Palabra la que protege a los que creen en Ti" (Sab 16,26)
"Y de hecho no lo sanaron ni hierbas, ni cataplasmas, sino tu Palabra, Señor, la que todo lo sana" (Sab 10,12)

"Por tus palabras serás declarado justo, y por lo que digas vendrá tu condenación" (Mt 12,37)

"Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras. Ellas te darán la Sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Todos los textos de la Escritura son inspirados por Dios y son útiles para enseñar, para rebatir, para corregir, para guiar en el bien. La Escritura hace perfecto al hombre de Dios y lo deja preparado para cualquier buen trabajo." (2 Tim 3,15-17)

"Predica la Palabra, insiste a tiempo y destiempo, rebatiendo, amenazando o aconsejando, siempre con paciencia y preocupado de enseñar. Pues vendrá un tiempo en que los hombres ya no soportarán la sana doctrina, sino que se buscarán un montón de maestros según sus deseos. Estarán ávidos de novedades y se apartarán de la verdad para volverse hacia puros cuentos."(2 Tim 3, 4-4)






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III. EL ESPÍRITU DE DIOS











III- EL AMOR DE DIOS

Está escrito en los profetas: “Y todos se dejarán enseñar por Dios" Juan 6,45

"Enséñanos a ver lo que es la vida" Salmo 90,12

"No sigan la corriente del mundo en que vivimos, más bien transfórmense por la renovación de su mente. Así sabrán ver cual es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto" Romanos 12,2

"Aprendan lo que significa esta Palabra de Dios: Yo no les pido ofrendas, sino que tengan compasión" (Mt 9,13) "A Dios no le agradan los holocaustos y los sacrificios, sino que se escuche su voz" (Sm 15,22) "Camina con cuidado cuando entres en la Casa de Dios. Acércate para escuchar; esto vale más que el sacrificio ofrecido por los tontos, pues no se dan cuenta que hacen el mal" (Ec 4,17)

"Las miradas del Señor están fijas en los que lo aman… El levanta el alma, ilumina los ojos, da salud, vida y bendición." (Ecl 34,16-17) "Sí, el Señor es bondadoso, Eterno es su Amor. Su lealtad por los siglos permanece" (Sal 100,5) "Desde lo Alto extiende su mano y me toma, me saca de las profundas aguas. Me libra del enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que yo. Ellos me asaltaron cuando me iba mal, pero el Señor salió en mi ayuda; me sacó a espacio abierto, me salvó porque me ama."(Sal 18,17-19) "Dios dejo constancia del amor que nos tiene" (Rom 5,8)

"Acérquense a Dios y Dios se acercará a ustedes"(Stgo 4,8) Dice Cristo: "No vine a llamar a hombres perfectos sino a pecadores" (Mt 9, 13) "Vengan a mí los que se sientan cargados y agobiados, porque Yo los aliviare" (Mt11, 28) "El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido"(Luc 19,10)

"Arroja en Dios, el Señor, toda tu carga, porque El te sostendrá, El no consentirá que se derrote al justo"(Sal 55,23) "Depositen en Él todas sus preocupaciones, pues Él cuida de ustedes"(1P 5,7) "Porque Dios ama la justicia y no abandona a sus amigos" (Sal. 37,28) "Por eso, al caer el bueno no queda en tierra, porque el Señor lo toma de la mano."(Sal 37,24) "Tú, Señor, no abandonas a los que te buscan" (Sal 9,11) "El reconforta a los que decayeron” (Sir 17,4)

"Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen a la puerta y les abrirán. Porque el que pide recibe; el que busca halla y al que llame a una puerta, le abrirán.- ¿Quién de ustedes da una piedra a su hijo si le pide pan? ¿O una culebra si le pide pescado? Si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón el Padre Celestial, Padre de ustedes, dará cosas buenas a los que se la pidan." (Mt 7,7-11)

"Tú cuando reces, entra a tu pieza, cierra la puerta y reza a tu Padre que comparte tus secretos, y tu Padre que ve los secretos, te premiará" (Mt 6,6) "Conviértete al Señor, y renuncia a tus pecados, ora en su presencia" (Sir 17,25)

"Mi alma llegó al borde de la muerte. Mi vida estuvo a punto de caer al infierno. Me rodearon por todas partes y no había quien me prestara socorro: miraba buscando a un salvador, pero no había nadie. Entonces me acordé de tu misericordia y de tus obras en el pasado, y de cómo salvas, Señor, a los que en ti esperan y los libras de sus enemigos" (Sir 51,6-7)

A través de su profeta Zacarías nos dice Dios: "Actúen siempre con sinceridad. Sean buenos y compasivos con sus hermanos. No opriman a la viuda, ni al pobre, ni al huérfano. No anden pensando cómo perjudicar al otro. Cuando juzguen, procuren ante todo unir a las personas; A mi me interesa mucho mas que ustedes sean sinceros y vivan en paz" (Zc 7,8-16) "Oprimir a los débiles es ofender a su Creador; el que tiene compasión de los desdichados lo honra" (Pro 14,31) "Quitar al prójimo su sustento es igual que matarlo; el que quita al obrero su salario no difiere del que derrama su sangre" (Sir 34,22)

Le preguntaron a Jesús: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? y Él les respondió "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás al prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se funda toda la Ley y los profetas" (Mt 22,34) Dice Cristo: "Quien hiciere la voluntad de Dios, ese será mi hermano" (Mc 3,35) "El que haga la voluntad de Dios, comprobará si mi enseñanza viene de Él o si hablo por mi propia cuenta" (Jn 7,17)

"Sabemos que lo conocemos porque guardamos sus mandamientos. El que afirma que le conoce pero no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él" (1Jn 2,3) "Este es el mandamiento que hemos recibido de Él, que el que ama a Dios, ame también a sus hermanos" (1Jn 2,21)

"El que no ama a su hermano, que ve, no puede amar a Dios que no ve" (1 Jn 4,20) “El amor es de Dios y el que ama ha conocido a Dios. El que no ama a sus hermanos, no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor" (1 Jn 4,7-8) "El que está en el amor está en Dios y Dios en él"(1 Jn 4,16)

Dice Pablo:" A nadie debas nada: sino el amor mutuo, pues el que ama al prójimo cumplió la Ley ... Si hay algún otro precepto, se reduce a este pensamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Rom 13,8) "El amor no hace mal al prójimo; así que la plenitud de la Ley es el amor" (Rom 13,10) "Traten a los demás como quieren que ellos lo traten a ustedes" (Luc 6,31) "Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí tienen toda la Biblia"(Mt 7,12) “No hagas a nadie lo que no quieras para ti” (Tob 4,15)

"La compasión de Dios alcanza a todos los hombres; reprende, corrige, enseña y como pastor hace volver su rebaño. Tiene piedad de los que aceptan la corrección y que buscan afanosamente su voluntad" (Sir 18,13)

"¿Qué es el hombre? ¿Para qué sirve? ¿Cual es su bien, cual su mal? ¿La duración de su vida? Cien años cuando mucho. Una gota de agua sacada del mar, un grano de arena, eso son sus pocos años dentro del día de la eternidad. Por eso el Señor tiene paciencia con ellos y derrama sobre ellos su misericordia." (Sir 18,8-11)

"A los que se dejan caer, Tú los castigas poco a poco; y los reprendes de manera que descubran en que pecaron, para que se arrepientan de su maldad y crean, Señor ,en Ti" (Sab 12,2) "El Señor no desecha para siempre; si llega a afligir, luego se compadece, según su inmenso amor; El no se alegra en humillar y afligir a los hombres" (Lam 3,.31-33) "Cuando Dios se complace en la conducta de un hombre, reconcilia con él hasta a sus enemigos" (Pro 16,7) "Quienes confían en Dios jamás serán defraudados" (I Mac 2,61)

Dice Dios: "Yo, al que amo reprendo y castigo; ten pues celo y arrepiéntete. He aquí que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa, cenaré con él y el conmigo" (Ap 3,19-20)

"No rehúses hijo mío, la corrección de Dios; ni te enojes cuando Él te castiga. Porque Dios castiga a los que ama como lo hace un padre con sus hijos" (Pro: 3,11-12) "Dios los trata como a hijos. y -¿A que hijo no lo corrige su padre? (Hb 12,7)

"Ciertamente que toda corrección, de momento, parece motivo de tristeza y no de alegría. Pero después produce en aquellos que han sido ejercitados, frutos de paz y de justicia" (Heb 12,11)

"Después que el Señor les haya dado el pan del sufrimiento y el agua de la aflicción, Él, que es su educador, ya no se ocultará más y ustedes verán al que les enseña. Tus oídos sentirán sus palabras resonar detrás de ti: -Este es el camino que debes seguir- ya sean que vayan por la derecha o por la izquierda" (Is 30,20-21)
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IV.- EL REINO DE DIOS

"Que la paz de Cristo reine en sus corazones; ustedes fueron llamados a encontrarla" Colosenses 3,15


"No será espectacular la llegada del Reino de Dios. Ni se dirá helo aquí o allí, porque el Reino de Dios está dentro de ustedes" (Lc 17,20-21)

"No os inquietéis pues diciendo: ¿Qué comeremos? o ¿Qué beberemos? o ¿Cómo vestiremos? Por todas esas cosas se afanan los que no conocen a Dios. Vuestro Padre celestial sabe que las necesitáis. Buscad primero el Reino y su justicia y todo eso se os dará por añadidura. Así que no os inquietéis por el día de mañana, que el mañana traerá su inquietud. A cada día le basta su afán." (Mt 6, 31-34)

"Semejante es el Reino de los Cielos a un tesoro escondido en el campo, que encontrándolo un hombre lo esconde y lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo," (Mt 13,44)

"El hombre bueno saca cosas buenas del tesoro que tiene adentro, y el que es malo, de su fondo malo saca cosas malas; porque su boca habla de lo que abunda en el corazón" (Luc 7,45)

"En verdad les digo, que el que no nace de nuevo, no puede ver el Reino de Dios" (Jn 3,3)

"Por lo tanto, hagan morir lo que les queda de vida terrenal, es decir: inmoralidad, impurezas, pasión desordenada, malos deseos y esa codicia con la que uno se hace esclavo de ídolos. Estas son las cosas que atraen los castigos de Dios". (Col 3,5-6)

"Ustedes siguieron un tiempo este camino y viv1an en tales desórdenes. Pues bien, ahora rechacen todo eso: enojos, malas intenciones, ofensas, y que no salgan groserías de su boca. No se mientan unos a otros." (Col 3, 7-9)

"Ustedes se despojaron del hombre viejo y su manera de vivir para revestirse del hombre nuevo, que el Creador va renovando conforme a su imagen para llevarlo al conocimiento verdadero" (Col 3,10)

"Revístanse de sentimientos de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia" (Col 3,12) "Sean compasivos, como es compasivo el Padre con ustedes. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará." (Luc 6,36-38) "Con la medida que ustedes midan, serán medidos" (Luc 6,38)

"Haciendo todo con amor, todas las cosas concurrirán a la unidad y alcanzarán la perfección" (Col 3,14)

"El que está en Cristo es una criatura nueva, Para él lo viejo ya pasó y apareció lo nuevo. Todo viene de Dios que nos concilió por medio de Cristo" (2 Co 5,17-18)

"Habrá más alegría en el cielo por un sólo pecador que vuelva a Dios que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse" (Luc 15,7) "Hay gozo entre los Ángeles de Dios por un solo pecador que cambie su corazón y su vida" (Luc 15,10) "Alegrémonos, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo he encontrado." (Luc 15,24) "Había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado" (Luc 15,32)

"Si realmente ustedes han muerto con Cristo, liberándose de los elementos del mundo, ¿Por qué ahora se dejan adoctrinar como si todavía fueran del mundo? -No tomes esto, no gustes eso, no toques aquello.- Esos no son más que mandatos y enseñanzas de hombres referentes a cosas que se usan, se desgastan y desaparecen. Estas doctrinas parecen profundas por su religiosidad y humildad y porque se trata duramente al cuerpo; pero no hacen mas que fortalecer el orgullo propio" (Col 2,20-23)

"En realidad no hacen caso sino de sus propias visiones y se inflan con sus propios pensamientos en vez de mantenerse en contacto con la cabeza, Cristo." (Col 2,8)

"Así pues, si han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde se encuentra Cristo." (Col 3,1)

"Por eso, que nadie venga a criticar por lo que comen y beben, o por no respetar las fiestas, lunas nuevas o el día sábado. Esas cosas no eran más que sombras de lo que debíamos esperar, mientras que lo real es la persona de Cristo". (Col 2,16-17)

"Hermanos, esforzaos más y más por asegurar vuestra vocación y elección; de esta manera no tropezareis jamás, y se os abrirán de par en par las puertas del Reino Eterno" (2P 1,10-11)

"Estén siempre alegres, oren sin cesar y en toda ocasión den gracias a Dios; esta es, por voluntad de Dios, vuestra vocación de cristianos" (l Tes 5,16-18)

"No se cansen de practicar el bien" (2Tes 3,13) "El que hace el bien es de Dios" (3 Jn 1,11)

"La Ley y los Profetas llegan hasta Juan Bautista; después se proclama el Reino de Dios y a todos les cuesta conquistarlo" (Luc 16,16)

V. LA JUSTICIA DE DIOS












V.- LA JUSTICIA DE DIOS


"El esperaba rectitud y va creciendo el mal; Esperaba justicia y solo oye el grito de los oprimidos" Isaías 5,7

"La justicia se siembra en la paz y da sus frutos a los artesanos de la paz" Santiago 3,18

“No son justos delante de Dios los que oyen la Ley, sino los que la cumplen" Romanos 2,13


Desde los tiempos de Malaquías, Dios le ha reclamado duramente a sus sacerdotes: "en mi Alianza con Leví. se hablaba de vida y de paz, y se la concedí; se hablaba también de respeto y el me respetó y reverenció mi nombre. Su boca enseñaba la verdadera doctrina y nada perverso salía de sus labios; marchaba de acuerdo conmigo siendo tranquilo y correcto y apartó a muchos del mal. Pero ustedes, declara Dios, se han desviado de mi camino, con su enseñanza han hecho caer a muchos, así han roto ustedes la Alianza de Leví." (Mal 2, 5-8) ¡Pobre de ustedes, maestros de la Ley, que se adueñaron de la llave del conocimiento! Ustedes no entraron y no dejaron que otros entraran. (Luc 11,52)

El mismo Jesús advirtió: "Cuídense de los maestros de la Ley que gustan pasear con amplias vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en el templo y en los banquetes. Incluso se tragan los bienes de las viudas mientras se amparan con largas oraciones" (Mc 12, 38-40) "Hagan y cumplan todo lo que le dicen, pero no los imiten, ya que ellos enseñan y no cumplen. Preparan pesadas cargas, muy difíciles de llevar, y las echan sobre las espaldas de la gente, pero ellos ni siquiera levantan un dedo para moverlas. Todo lo hacen para aparentar ante los hombres"(Mt 23,3-5) " Por eso ¡Ay de ustedes maestros de la Ley y fariseos hipócritas! Ustedes cierran a los hombres el Reino de los cielos. No entran ustedes ni dejan entrar a los que se presentan" (Mt 23,13) "Ustedes anulan la Palabra de Dios con la tradición" (Mc 7,13)

Dice Pedro: "Hubo falsos profetas en el pueblo de Israel y lo mismo entre ustedes habrá falsos maestros que introducirán novedades dañinas, por renegar del maestro que los salvó... por su culpa será desprestigiado el camino de la verdad" (2P 2,1-2) "Prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción; pues uno es esclavo de lo que lo domina" (2P 2,19) "Con sus discursos hinchados y vacíos, acarician las pasiones y deseos impuros de sus oyentes" (2P 2,18)

Pablo nos describe a quienes se apartan de Dios: "Se perdieron en sus razonamientos y su corazón extraviado se encegueció mas todavía" (Rom 1,21) "Por ello andan llenos de injusticia, perversidad, codicia, maldad, rebosantes de envidia, crímenes, peleas, engaños, mala voluntad, chismes, calumnian, desafían a Dios, son altaneros, orgullosos, farsantes, hábiles para lo malo. Se rebelan contra sus padres, son insensatos, desleales, sin amor, despiadados."(Rom 1,29) "Pretendían ser sabios cuando hablaban como necios" (Rom1, 22) "Por eso Dios permitió que fueran esclavos de pasiones vergonzosas" (Rom 1,26)

"Despreciaron a Dios, al no tratar de conocerlo según la verdad, y Él, a su vez, los abandonó a su corazón sin conciencia, que los llevó a cometer toda clase de torpezas" (Rom 1,28)
"Quien peca se hace daño a sI mismo" (Sir 19,4)

"Dios nos hace ver cómo desde el cielo se prepara a condenar la maldad y la injusticia de toda clase, de aquellos hombres que han desterrado la verdad con sus malas obras." (Rom 1,18) "El pagará a cada uno de acuerdo con sus actos" (Rom 2,6)

"No tienes disculpa, quien quiera que seas, cuando juzgas a los demás. Pues al juzgar a tu prójimo, tú mismo te condenas, siendo que haces precisamente lo que juzgas" (Rom 2,1) "No juzguen y no serán juzgados; porque de la manera que juzguen serán juzgados y con la medida con que midan, los medirán a ustedes. (Mt 7, 1-2) "Sácate primero la viga que tienes en el ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano" (Mt 7,5)

"Por tanto, no sigamos criticándonos unos a otros; tratemos más bien de no poner delante de nuestro hermano algo que lo haga tropezar o caer" (Rom 14,13)

"Para uno, todos los días no tienen la misma importancia; para otro, todos son iguales: en esto que cada uno actúe según su conciencia" (Rom 14,5) "La convicción que tienes, debes guardarla para ti mismo delante de Dios. Feliz el hombre que no actúa en contra de su conciencia al tomar una decisión" (Rom 14,22) "Sigue tu conciencia en todo lo que hagas; con eso observarás los mandamientos" (Sir 32,23)

"Tendré misericordia de quien tenga misericordia, y me apiadaré de quien se apiade" (Rom 9,14)
"Y les digo que si su vida no es más perfecta que la de los maestros de la Ley y de los fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos" (Mt 5,20) "Sean perfectos como es perfecto su Padre que está en los Cielos" (Mt 6,24)

"Perdona los errores de tu prójimo, y así, cuando lo pidas, se te perdonarán tus pecados. Si un hombre tiene rencor a otro, ¿Cómo puede pedir a Dios su curación? ¿Un hombre no tiene compasión de sus semejantes, y suplica por el perdón de sus faltas? (Sir 28,2-4)

“Queda bien claro que si ustedes perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre Celestial los perdonará. En cambio, si no perdonan las ofensas de los hombres, tampoco el Padre los perdonará a ustedes" (Mt 6, 14-15)

"Los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre” (Is 32,17)

VI. LÍBRANOS DEL MAL












VI.- EL HOMBRE Y LA MALDAD

"Cuídense del mal, donde quiera que lo encuentren" (I Tes 5,22)

"El Señor es fiel; El los hará firmes y los preservará del Maligno"
2 Tesalonicenses 3,3

“¡Ay de los que se esconden de Dios, para disimular sus planes y que traman sus proyectos en la oscuridad! Y dicen: ¿Quién nos ve? ¿Quién lo sabe? ¡Que maldad la de ustedes! ¿Es, acaso, el alfarero igual que la greda? ¿Puede una cosa hecha a mano, decirle al que la hizo: Yo no soy tu obra? ¿O un cántaro al alfarero: No sabes nada? (Is 29,15-16)

"¡Ay! de estos hijos rebeldes, dice Dios, que ponen en práctica unos proyectos que no son los míos y que se comprometen con pactos que no les he sugerido, de modo que acumulan así pecados y más pecados" (Is 30,1)

"Ya que ustedes no han hecho caso a estas advertencias y han buscado, más bien, como apoyo lo falso y lo engañoso, este pecado será para ustedes como un hoyo que se ira agrandando en una alta muralla. Hasta que, de repente, en un momento dado se derrumba la muralla, como se quiebra un cántara de greda, roto sin contemplación" (ls 30,12-14)

"El que obra mal, odia la luz y no viene a la luz, no sea que su maldad sea descubierta y condenada" (Jn 3,20) "Los malvados son como un mar con tormentas, que no puede calmarse, y cuyas aguas revuelven el fango y el barro. No hay paz para los malvados - dice mi Dios" (ls 57, 20-21)

"Por amor de la ganancia han pecado muchos, el que quiere enriquecerse deja de mirar a Dios" (Sir 27,1) "Está comprobado que la raíz de todos los males es el amor al dinero. Por entregarse a él, algunos se han extraviado lejos de la fe y se han torturado a si mismos con un sin número de tormentos" (2 Tim 6,10) "Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al Dinero"(Mt 6,24) ¡Que difícil es entrar al Reino de Dios cuando uno tiene riquezas!" (Lc 18,24) "El que ama el oro no se verá libre de pecado; el que persigue el lucro, en él se perderá. Muchos fueron derribados por el oro; la desgracia les vino al encuentro. El dinero es una trampa para aquellos que le sirven y los que no piensan se dejan atrapar" (Sir 31,5-7)

"Por ser hombres apegados al dinero, se burlaban de Jesús. Pero Él les dijo: ustedes se dan cara de hombres perfectos, pero Dios conoce los corazones, y lo que los hombres tienen por grande, Dios lo aborrece" (Luc 16, 14-15)

"El Señor conoce a los suyos, y aléjese de la maldad quien invoca el nombre del Señor" (2 Tim 2,19) "Lo que agrada al Señor es que nos apartemos del mal; huir de la injusticia es ofrecerle el sacrificio de reparación" (Sir 35,5)

"Sean sobrios y estén despiertos, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar" (l P 5,8) "Digan si cuando es si, y no cuando es no, porque lo que se añade lo dicta el demonio" (Mt 5,37)

"Luego el Espíritu Santo condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo" (Mt 4,1) “El diablo le dijo entonces: Si eres Hijo de Dios manda a esta piedra que se convierta en pan" (Luc 3,4) "Te daré poder sobre estos pueblos y te entregaré sus riquezas, porque me han sido entregadas y las doy a quien quiero. Todo será tuyo si te arrodillas delante de mi" (Luc 4,6) "Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí para abajo porque dice la Escritura: Dios ordenará a sus ángeles que te protejan. Ellos te llevarán en sus manos para que no tropiecen tus pies en alguna piedra" (Luc 4,9-10)

"Pónganse la armadura de Dios, para poder resistir las maniobras del diablo. Porque nuestra lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra los gobernantes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras. Nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal" (Ef 6,11-12)

"Tomen la Verdad como cinturón, la Justicia como coraza, y como calzado el celo por propagar el Evangelio de la Paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la Fe, y así podrán atacar las flechas incendiarias del demonio. Por último, usen el casco de la Salvación y la espada del Espíritu, o sea, la Palabra de Dios" (Ef 6, 13-17)

"Les he dado tu mensaje y por eso los odia el mundo, porque ellos no son del mundo, como Yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, pero si que los defiendas del Maligno." (Jn 17,14-15)

Macaira

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